Contrato fijo vs. indefinido: ¿en qué se diferencian?

contrato fijo definido

Con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, los contratos fijos e indefinidos se han modificado con el objetivo de garantizar una mayor estabilidad laboral y reducir la excesiva temporalidad. La cuestión es que hay ciertos matices que pueden afectar tanto a trabajadores como a empresas. 

¿Sabes realmente qué significa cada uno? ¿Cuáles son sus implicaciones reales? A continuación, te explicamos cómo funcionan y cuáles son sus ventajas y limitaciones, para que puedas determinar cuál de ellos se ajusta mejor a tus necesidades.

¿Qué es un contrato fijo?

Un contrato fijo es un acuerdo laboral en el que el trabajador se compromete a prestar sus servicios durante un período determinado, que suele estar claramente estipulado en el contrato. 

Generalmente, este tipo de contratos tienen una duración que puede ir de unos meses hasta varios años, dependiendo del sector y del acuerdo entre las partes. A diferencia de un contrato temporal tradicional, los contratos fijos ofrecen cierta estabilidad dentro del periodo definido, pero con un límite de tiempo concreto.

Pongamos como ejemplo que contratamos a un profesional durante un año para un proyecto específico. Durante ese tiempo, el trabajador tiene derecho a recibir un salario fijo, vacaciones pagadas, seguridad social y otras prestaciones legales. Sin embargo, si el proyecto termina y no se renueva el contrato, la relación laboral concluye. Esto hace que, aunque un contrato fijo dé cierta seguridad durante un periodo concreto, no garantiza estabilidad a largo plazo.

Otro aspecto importante es que todos los términos del contrato deben estar claramente detallados: sueldo, jornada laboral, tareas a realizar y derechos del trabajador. Ninguna de estas condiciones puede ser modificada unilateralmente por la empresa sin el consentimiento del empleado. Por eso, siempre es recomendable leer el contrato detenidamente y, si hay dudas, consultar a un asesor laboral. 

Un tipo especial de contrato fijo es el contrato fijo discontinuo. Un contrato indefinido en el tiempo, pero con actividad laboral intermitente. Por ejemplo, trabajadores del sector del turismo o del comercio que solamente trabajan durante campañas específicas, como Navidad o verano. Aunque no trabajen todo el año, su relación con la empresa no se extingue, sino que queda suspendida hasta la siguiente llamada de trabajo.

¿Qué es un contrato indefinido?

El contrato indefinido es uno de los más deseados por los trabajadores, ya que no establece un límite de tiempo para la relación laboral. Esto significa que, salvo incumplimientos graves, el empleado puede permanecer en la empresa de manera continua durante años, e incluso décadas.

A diferencia del contrato fijo, el indefinido puede aplicarse a jornada completa, parcial o incluso a modalidades intermitentes como los fijos discontinuos. Además, estos contratos pueden ser formalizados por escrito o, en algunos casos, de manera verbal. No obstante, siempre es recomendable tener un documento firmado para evitar conflictos.

Otra ventaja importante es que los contratos indefinidos pueden ofrecer incentivos a la contratación, según la normativa vigente y las características de la empresa y del trabajador. Por ejemplo, algunas empresas reciben beneficios fiscales por mantener una plantilla estable con contratos indefinidos.

Curiosamente, un contrato fijo puede convertirse en indefinido bajo ciertas condiciones. Si un trabajador temporal ha estado más de 24 meses en la misma empresa dentro de un período de 30 meses o si el contrato temporal se ha celebrado en fraude de ley. De esta manera, la reforma laboral busca dar prioridad a la estabilidad laboral frente a la contratación temporal excesiva.

¿En qué se diferencian?

Aunque pueden parecer similares, existen importantes diferencias entre ambos tipos de contratos:

Duración del contrato

La diferencia más evidente es la duración. Mientras que un contrato fijo tiene un límite temporal claramente estipulado, el indefinido no tiene fecha de finalización. Con lo cual, el trabajador indefinido puede disfrutar de un nivel de estabilidad que no ofrece un contrato fijo.

Condiciones de trabajo

En ambos casos, el trabajador tiene derecho a salario, vacaciones, seguridad social y otros beneficios legales. Sin embargo, en el contrato indefinido estos derechos son permanentes, mientras que en el fijo solo aplican durante el período activo del contrato.

Derechos laborales

Un contrato indefinido garantiza estabilidad laboral y derecho a indemnización en caso de despido improcedente. Por el contrario, un contrato fijo solo otorga derechos durante la vigencia del mismo y no necesariamente incluye indemnización si finaliza de manera natural.

Flexibilidad

Los contratos fijos ofrecen mayor flexibilidad a las empresas, ya que pueden concluirse al terminar el periodo estipulado con relativa facilidad. De este modo, el trabajador puede explorar otras oportunidades sin comprometerse a largo plazo. En cambio, un contrato indefinido limita esta flexibilidad, ya que la relación laboral está pensada para durar años.

Aplicaciones

Los contratos fijos son bastante habituales en sectores con actividad estacional, como turismo, comercio y eventos. Los indefinidos, en cambio, se aplican generalmente a trabajos continuos y buscan garantizar la retención del talento dentro de la empresa.

Beneficios y salarios

Ambos ofrecen un salario y beneficios, pero en el contrato indefinido estos se mantienen durante toda la relación laboral, mientras que en el contrato fijo dependen de la duración y disponibilidad del trabajador.

Vínculo con la empresa

En el contrato indefinido, el vínculo es más fuerte, ya que se espera que el trabajador contribuya al desarrollo a largo plazo. En los contratos fijos, al ser temporales, la relación es más transaccional. Se trabaja durante un periodo específico y luego se retoma o se termina según la necesidad.

Responsabilidades

Tanto en contratos fijos como indefinidos, los empleados tienen responsabilidades claras. Los indefinidos suelen asumir proyectos a largo plazo y metas estratégicas, mientras que los fijos se enfocan en tareas concretas durante su periodo de actividad.

¿Cuál es mejor en cada caso?

No existe una respuesta única. La elección dependerá del perfil del trabajador, la naturaleza del trabajo y los objetivos de la empresa.

Si buscamos estabilidad a largo plazo y queremos disfrutar de un ingreso constante con beneficios permanentes, el contrato indefinido es la mejor opción. Además, permite planificar el futuro laboral y financiero con mayor seguridad.

Por otro lado, el contrato fijo puede ser ideal para proyectos temporales, trabajos estacionales o cuando la empresa necesita personal sólo en ciertos periodos del año. Incluso dentro de los contratos fijos, el fijo discontinuo ofrece un interesante equilibrio: garantiza la permanencia en plantilla, aunque el trabajo sea intermitente.

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